Blog

logo servisanar

Centro Residencial Torre del Ángel

Santa Isabel, Zaragoza

Residencia de Ancianos,

Centro de Atención Diurna y

Centro de Formación Geriátrica

blog

Las experiencias del día a día.


     Este blog nace de la idea de poder compartir con el resto del mundo, las vivencias que tienen lugar en una residencia de ancianos. Creemos que es la forma más eficaz de dar a conocer el ambiente real que hay dentro de nuestras paredes y un gran complemento para que nos conozcan verdaderamente. No siempre se tratarán temas agradables, pero siempre intentaremos dar el lado más humano de los hechos.


      Esperamos que os guste la experiencia.


RELEVO EN LA PLANTILLA DE CHICAS

Digamos que la platilla de chicas de la Residencia es como un ser vivo que evoluciona con el tiempo. Ha habido bajas notables en los últimos tiempos -la vida es así- cambiante- todo se renueva. Todo cambia, esperemos que los cambios sean para bien. Se nos despidió por motivos de salud- una hernia discal le impedía trabajar-la eficiente y simpática “Ica” muchos echamos de menos su cuidado de nuestras uñas, sin pellizcos sangrantes, cosa importante si contamos con la integridad de nuestra anatomía importante en ésta época en que predomina lo digital. No sé si hemos perdido o ganado en el cambio, el relevo podría ser eso que más de un político ha dicho en su día lo de “luz y taquígrafos”.
Nosotros nos hemos quedado con la luz-simpática turolense de Calanda-, como los buenos melocotones o el trepidante sonido de los tambores y bombos, capaces de ensordar al mismísimo genio del cine Don Luis Buñuel o el gracejo andaluz de Rocío una sevillana con un gacejo especial y además no es bética ni sevillista es fan del Real Madrid. En un repaso a lo escrito vemos un fallo imperdonable. Sólo imputable a quien ésto redacta y escribe -fallo imperdonable-, ¿en qué estaría yo pensando aquel día? olvidé –prometo que no fue intencionado-, me olvidé de Mercedes, una recia moza con un buen humor que hay que entendérselo y unas ganas de trabajar dignas de encomio, con una obsesión clara de comprobar el estado de la ropa interior de los residentes en todo momento; con clara obsesión por las mías en especial, no sé si agradecérselo o de tenérselo en cuenta para otra vida. En fin ya está fichada en nuestro particular listado. Que no nos lo tome en cuenta.

CONCIERTO FINAL FIESTAS 2ª ANIVERSARIO.

El segundo aniversario de Torre del Ángel -como era de esperar -se cerró con un concierto- a cargo de la rondalla de Santa Isabel, rondalla que la forman gente entusiasta muchas de la tercera edad, por no decir todas, que amablemente quisieron estar con nosotros en esos momentos y obsequiarnos con un concierto de pulso y púa, con folklore regional -¡qué mejor fin de fiesta que nuestra Jota aragonesa¡¡
Característica forma de terminar una celebración en éste nuestro Aragón. Naturalmente con la Jota cantada e instrumental y a veces bailada, pero entiéndase bien, bailada por parejas conjuntadas en puro folklore aragonés, no por parejas que en cuanto oyen música de cualquier tipo -aunque sea la sintonía del tiempo o la del telediario- se arrancan a bailar.
¿Qué cara se les puso a los integrantes de la rondalla de Santa Isabel cuando vieron una pareja bailando mientras el grupo tocaba y cantaba una habanera? Nunca lo imaginaron, totalmente seguro. Pero viajando se aprende de todo la verdad, doy fe de ello.
En fin éste fue el concierto que puso punto final a nuestro Segundo Aniversario, que transcurrió sin más novedades dignas de mención. En los momentos en que entra en máquina ésta reseña, nos encontramos con una novedad de la que hablaremos más adelante: El relevo en las tareas de animación por las tardes, a la buena-excelente-trabajadora de Arantxa- le releva María, una jovencita con aire tímido pero se le adivina una buena disposición para el trabajo que se le espera.

CONCIERTO HONRADO

El título viene condicionado al propio deseo manifestado por los intérpretes del mismo. Todo fue sin fecha y ni anuncio previo. Nos encontramos con un concierto extraordinario y fuera de abono en el mes de mayo; un concierto de primavera, al que algunos tildaron de “Primaveras” a los asistentes.
Tenía algunos alicientes como así hizo constar la “lianta” de María para llenar de espectadores el recinto del concierto -del que no se podía salir fácilmente, por impedirlo la estricta colocación de las sillas de ruedas -idea maquiavélica de ella, para impedir la huida antes de tiempo de algunos residentes, hecho que no tiene nada que ver con las normas de salida de eventos públicos por las salidas de emergencia, llegado el caso de tener que usarlas, cosa que afortunadamente no sucedió, -todo fue sobre ruedas-.
Hemos dicho que tenía alicientes y era que además de la estrella principal que era Obdulia, los intérpretes ya conocidos del público Manuel y Alfredo, que en ésta ocasión se limitaron a un programa sin pretensiones, en los que las corcheas, las fusas y semifusas no cayeron alfombrando el salón como otras veces: había red y eso salvó a la música, claro que entre las novedades se encontraba un intérprete de excepción que desplegó un hacer profesional digno de aplauso, se trataba de Andrés nuestro Director, que además de colocar estratégicamente los altavoces para mejorar el sonido, usó sus manos y de su hacer músico tocando la guitarra, bien acompañando a la buena de Obdulia, como a los espontáneas como es el caso de Teresa Baila -un descubrimiento de última hora, que recitó interpretando, cosa nada fácil, y además canta Jotas, con un estilo musicalmente correcto aunque le falta un poquito de “chorro” de voz.
Estuvimos también a punto de estrenar el “sonido” en relieve, pues la colocación de altavoces y micrófono estuvieron a punto de crear un conflicto al enredarse el pie de uno de los “cantantes” en un cable y casi dar al traste con toda la instalación. Hubiera sido un sonido “sounserround”.
Pequeños matices aparte, el título del artículo nos lo facilitó Andrés -el director- en la presentación del espectáculo, en que resaltó el carácter de los actuantes que venían “gratis et Amore” y que tratarían de hacer un programa con toda la honradez que fueran capaces, cosa que agradecimos con nuestro aplauso y solicitando nuevos espontáneos para el próximo, que no sean los “bailarines” de costumbre que eso ya sabemos que lo saben hacer, para eso han practicado en Hoteles de Benidorm cosa que ellos no lo ocultan, antes bien se jactan de ello cuanto tienen oportunidad, no olvidemos que Benidorm es el “ombligo” del mundo civilizado,-véase los líos que en política tienen los socialistas- en esa circunscripción y los Internacionales y cultos que son sus políticos. Que sirven hasta para, Ministros de ramos alejados de su profesión como es el caso de la ministro de Sanidad, que no sabe poner una inyección. Pero así es la vida, políticamente incorrecta.
La actuación de Andrés fue más allá, llegó a cantar temas de María Dolores Pradera en un fin de fiesta improvisado como un “bis” sin aplausos que lo solicitaran del respetable, sin olvidar a Obdulia que se arrancó a cantar, como había hecho su sobrina -una espontanea Paloma, que no lo hizo nada de mal -y a quienes acompañó con su ritmo incansable Pilar del Río, que una vez más, fué la estrella rutilante de la fiesta. Una fiesta que no viene nada de mal de cuando en cuando.

NUEVAS CHICAS

Esta es la historia al día de hoy:
Cada día nos sorprende la Dirección del centro con la incorporación de caras nuevas al personal de la casa.
Desde aquí tenemos que dar entrada a las nuevas personas que vemos por los pasillos y a quienes no habíamos saludado siquiera hasta ahora.
Entre esas caras nuevas, tenemos a la alta, eficiente, servicial y amable Alba, cual lucero matutino que ha entrado en nuestras vidas desde su Nicaragua natal, con su aire y su cara indefectiblemente india. Nos hace recordar a Rubén Darío, el poeta nicaragüense que entró en la literatura universal como integrante del mundo poético hispano, al igual que Juan Andrade, que además de guionista de la película “Raza” acuñó la frase:
“Alba de América” en un memorable artículo sobre el descubrimiento de Colón un 12 de octubre en 1492, (Juan de Andrade, era el Pseudónimo literario de Francisco Franco).
Otra cara nueva, la última incorporación -por ahora- es la de Saray, la jovencilla con aire tímido, que oculta su bíblico nombre de Sara, con la adición de la “Y” para internacionalizar su nombre en ésta época en la que cobra relevancia todo lo de fuera, sobre todo cuando se es hija de un cordobés y una “maña” de rompe y rasga como Araceli.
Me he dejado entre los cables del ordenador, ya que lo del tintero está como muy trasnochado a una perla que es muy eficaz en éstos tiempos, se trata de Paz. ¿Quién hace ascos a decir eso de me acuesto con paz?.
Siguiendo con la nómina de caras nuevas. ¿Qué decir de otra María Jesús, a ésta le llamaremos, por decisión propia “Chus” como un estornudo -sigo empleando frases de ella. Es alta, delgada, con gafas que no esconden su mirada entre tímida y recogida -como de novicia asustada- pero dispuesta a la lucha a “brazo partido” con los residentes.
En fin éstas son las “Chicas” nuevas de la casa. Continuaremos cuando se amplié la nómina, con las nuevas incorporaciones.

HACE UN AÑO

Hoy 14 de marzo es una fecha imborrable para mí por motivos muy distintos, el cumpleaños de mi madre –que ya no está conmigo- y mi entrada en la “trena”-episodio de mi vida que prefiero dejar en el olvido -y la entrada en torre del Ángel, a donde llegué procedente de una larga estancia en el Hospital Miguel Servet, Unidad de Neurorehabilitación; todo ello porque mi famoso “ICTUS” del año 1992, se repitió estando solo en casa -con una chica que me cuidaba, me limpiaba la casa, me hacía la comida y me acompañaba al salir a la calle, con una abnegación como si fuera de mi familia, pero no era lo mismo.
Lo cierto es que volví a dar con mis huesos en el Hospital y ahí se produjo la reunión familiar, determinante para mi situación. Yo no podía estar solo en casa, era necesario que ingresase en una residencia y que me atendieran en condiciones; vi un folleto y mis hijos sobre el terreno vieron Torre del Ángel, la decisión estaba tomada.
Desde el Hospital con el alta médica en la mano y excursión a mi nuevo domicilio: primera sorpresa, la vista al natural y a plena luz del día, había una diferencia notable con el folleto, la verdad, ganaba muchos enteros. Hacía falta ver el lado humano del tema y éste no defraudó.
Me encontré con la trabajadora social de la residencia, Ana una joven agraciada y simpática que me recibió con una sonrisa y frases amables que a lo largo del año transcurrido me ha echo recordar sus palabras iniciales.
La segunda sorpresa, el Director: Andrés que resultó ser un antiguo conocido de charlas de café porque trabajaba en una empresa de iluminación en la calle General Sueiro al lado del bar “Moncayo” enfrente de bares como “chistu”, ”Rías Bajas”, todos ellos lugares en los que yo mantenía animadas charlas de aperitivo a última hora de la tarde o de café en la mañana.
La última de las sorpresas fue mi charla con el médico de la residencia, que se hizo cargo de mi alta médica en la Seguridad Social, y naturalmente de mi ficha médica y de las recetas que me acompañaban con el tratamiento que debía de continuar.
Del médico lo que puedo decir es que me sorprendió su juventud. Era bien parecida y simpática; mis estudios de medicina hace años y lo que he aprendido en mi cuerpo y de mi posología médica, hicieron el resto, para nuestra conversación, distendida y afable, por su parte que al día de hoy se mantiene, aunque discutamos por la ingesta de agua, insuficiente por idea de ella, excesiva para mi idea.
¿Y de la Residencia? Que decir de una instalación bien pensada y bien ejecutada, perfecta en su funcionamiento y en su quehacer diario, con un personal eficiente amable y cariñoso con demasiadas concesiones, a veces, a quienes no se lo merecen.
En un capítulo aparte he querido incurrir en una visión personal de mi estancia en Torre del Ángel, repito es una visión personal, muy apreciada por mí, y que marca un año en mi vida. Añado en mi historial una fecha para recordar 14 de marzo de 2010, día en que me sucede un hecho inesperado pero maravilloso, para recordarlo.
Es la madrugada de mi primera noche en la Residencia; estoy inquieto, no duermo, extraño la cama, extraño la habitación, extraño el silencio que me rodea.
Estoy agitado y dando vueltas en la cama. Tengo sed. Y se produce el hecho puntual, una cara rubia, hermosa se asoma a mi cama, y entabla conversación conmigo. Me pregunta. Yo le digo que tengo sed. Me trae un vaso de agua fresca. Me la bebo y me tranquiliza el tema. Vuelvo a dormir, y me queda un poso en el cuerpo. ¿Qué ha pasado? ¿Quién era esa belleza? ¿De donde ha salido? Mis preguntas me martirizan un rato, pero dejo mi imaginación con las preguntas sin contestar, ¡mañana será otro día y obtendré contestación¡.
Así se queda el tema. Al día siguiente tengo alguna respuesta, me aclara el tema Natalia, una de las auxiliares, que ya no está con nosotros -aprobó y obtuvo plaza en la Seguridad Social- suerte para ella, en su nuevo cometido.
El caso es que “ojos bonitos” tenía un nombre y su cara no era una cara soñada, era una realidad constatable. Se trataba de Mihaela, una bellísima rumana. Que era una de las auxiliares, que en su ronda nocturna había hecho muy bien su trabajo. El caso es que a mi se me paró por unos momentos el corazón, al verla. Pero con el vaso de agua y sus palabras tranquilizadoras mi víscera cardiaca retomó su ritmo. Y me dormí tranquilamente.
Bueno no tan tranquilamente. Desde entonces siento un cosquilleo como de mariposas aleteando en mi estomago cada vez que la veo y hablo con ella. ¿Será que el diosecillo Cupido me ha tirado una de sus flechas? ¿Estaría bonito a mi edad? aunque dicen que para Cupido no hay edad, le doblo los años. Y no sé los que tiene “ojos bonitos” Mihaela, tengo que hablar con ella. Aunque me desarma cada vez que hablamos, no consigo que me apee el tratamiento de usted.
Cuando le he preguntado su contestación me desarma: ¿cómo voy a tutearlo’? Mis padres me enseñaron a tratar con respeto a las personas mayores y yo soy una niña a su lado.
Lo único cierto es que las mariposas siguen aleteando en mi interior cada vez que estoy a su lado, y que la fecha sigue inamovible en mi calendario biológico: el 14 de marzo de 2010.
Justo hace ahora un año en Torre del Ángel, y espero que no sea el último que los próximos sean tan placenteros como el pasado.

¡VIENEN LOS AMERICANOS¡

Con ese grito por parte de nuestra terapeuta, la sin par y guapa Sonia, supimos que un nutrido grupo de chavales y chavalas americanos iban a venir a la Residencia, cumpliendo horas de atención social en un centro de tercera edad a lo que les obliga su status educativo. Vienen de buena gana a tratar con nosotros, para aprender mejor el idioma español, tratando de conocer de primera mano nuestras costumbres, nuestros juegos, todo lo que concierne a una sociedad que ellos deben de conocer para completar su educación el grito de Sonia no fue en realidad tal grito, fue una llamada de atención para ponernos en situación.
Nos recordaba al discurso de nuestro inefable y recordado Pepe Isbert, en su papel de alcalde en la recordada película de Berlanga: ”Bienvenido Míster Marshall” sólo que en éste caso, afortunadamente, para nosotros, Sonia es más guapa que Pepe Isbert y la llegada de los americanos tiene otra implicación que en la película. Aunque hay una desilusión parecida. Habida decepción por parte de algunos que esperaban que las americanas fueran todas como “las vigilantes de la playa” de la serie televisiva. ¡Qué cara de decepción la de Manuel cuando las vio de cerca¡¿Dónde está la Pamela Anderson?¿Y la Jane Masfield? ¿y la Marilyn Monroe?.
Resultó que eran chicos y chicas la mar de simpáticos y amables, que preguntaban cosas normales y que por ejemplo desconocen las playas de Benidorm ¡pobres ¡como si las playas de California¡¡¡fueran de pueblo rural ¡¡
¿Comparar Benidorm con Santa Mónica? ¿Hay alguien tan osado? Por lo visto y oído si aunque parezca mentira, es algo así como comparar el Ebro con un charco. Claro que hay quienes sólo ven charcos y no miran al rio Ebro, que pasa, mire usted, por Zaragoza.
Los americanos llegaron y les enseñamos lo que buenamente pudimos incluido nuestra idiosincrasia y en algunos casos notables, nuestra incultura en materias tales cómo la geografía no la de Estados Unidos, sino la de España, lo cual consideramos, casi como un delito.
No pido a los residentes, que todos sean doctos. Pero que sepan explicar de forma verosímil, La Alhambra de Granada. El Greco y Toledo. El Pilar y Goya y otras cosas parecidas, que no sean Benidorm y Marbella, demasido conocidas por la prensa rosa y por las crónicas de tribunales (demasiado para nosotros y para tratar de explicarlo).
Aun así esperamos que los americanos sigan viniendo los fines de semana a aprender a jugar al guiñote, al tute y al mus.
Dejemos el tema del juego, y vayamos a lo práctico, vamos a tratar de llevar nuestras conversaciones a temas tales como el entorno romano de Zaragoza que aún puede contemplarse. Como los muelles de carga fluviales del Ebro, el foro romano el circo en la calle Verónica. Los cubos de la muralla en tres sitios de la ciudad o los baños Judíos algo más reciente como puede ser los ejemplos notables de arquitectura modernista.

NUESTRO ADIÓS ENTRAÑABLE A RAÚL

Es un momento para mí muy triste el decir adiós a un amigo, sobre todo cuando es un adiós definitivo.
Mis recuerdos son de hace unos días -parece que fue ayer- un nuevo residente llegaba a Torre del Ángel y a los que estábamos allí, la trabajadora social de la residencia, Ana, nos lo presentaba: Raúl Giménez, un nuevo residente que se incorpora desde hoy.
La sorpresa de Ana, fue mayúscula cuando yo le recité el segundo apellido de Raúl y su profesión que conocía de antemano, por haberlo tratado en muchas ocasiones, sobre todo como presidente del Hogar Navarro de Zaragoza. Alma y vida de la institución durante años.
No he tenido ocasión de comentar nuestra amistad anterior en el tiempo que ha estado con nosotros ya que su estado de salud aconsejó que fuera ingresado en una institución médica, de donde ya no regresó. San Francisco Javier, patrón de los navarros quiso llevárselo con él y Raúl obediente le hizo caso y ahí está velando por los suyos, que lloran su ausencia, a la que nos sumamos de todo corazón. Nuestro recuerdo.
Adiós querido Raúl, espera muchos años y haznos un sitio en la barrera junto con San Fermín y todos los santos navarros que son muchos los que en el cielo están.
Te pedimos un sitio en la barrera por que seguro que habiendo navarros, no falta la fiesta de los toros. Desde allí no hacen referéndum para prohibir nada.

EL DÍA DE LA MUJER

Empiezo con una pregunta: ¿Por qué razón “el día de la mujer”? hay que poner un solo día cuando la mujer merece los 365 días del año? bueno a mí me lo parece. Hablo con conocimiento de causa. Toda mi vida la he pasado con mujeres a mi lado -independientemente de mi madre, que es la mujer que todos tenemos, hasta los más abyectos criminales tienen madre, me crió -prácticamente- mi abuela.
Tuve una hermana con quien compartí mis juegos infantiles, y tuve a sus amigas como compañeras juveniles en mi adolescencia.
No fui un “balarrasa” en mi juventud también tuve varias “novietas”, hasta la definitiva con quien me casé, y con quien tuve mis hijos: tres chicos y una chica –mi “ojito” derecho, al decir de muchos, cosa que no es verdad - todos son iguales para mí- pero es chica, mujer al fin y al cabo. Sin embargo debería de estar receloso del género femenino.
El último “tacto rectal”, me lo practicó una mujer, es la forma de palpar la próstata y comprobar su estado, es incómodo y hasta degradante por la forma en que se practica; siguiendo con la práctica médica. Mi operación de ablación de la próstata fue efectuada por el procedimiento transuretral y practicada por una mujer al frente del equipo quirúrgico, la doctora Laínez, y las dos doctoras que constituyeron el equipo de neurorehabilitación y las que vigilaban mis procesos rehabilitadores en el gimnasio; ¡cómo no¡ eran mujeres, las doctoras Raigada y Soriano.
Con todo lo que he contado dirán: “este individuo odia a las mujeres”. Pues da la coincidencia de que no es así. Yo respeto y admiro a la mujer y si es una trabajadora, con mayor motivo, y todas las mujeres trabajan aunque sea en lo que siempre se ha dicho: “sus labores” hasta en eso pueden dar lecciones.
“¿Por qué un día de la mujer? Yo creo que es la forma que tienen las desocupadas y las que no quieren trabajar de salir a la calle a reivindicar lo que es obviamente un manejo político de solteronas amargadas, por ser solteronas.
Me recuerda el famoso chiste de la manifestación de parados reivindicando trabajo y que un industrial se acerca a un lado de los manifestados y le da una tarjeta a uno y recibe como respuesta: ¿Será desgraciado, vamos miles pidiendo trabajo y se fija en mí?.
Con lo de la mujer trabajadora y su día sucede lo mismo, las mujeres que trabajan -la gran mayoría- no tienen tiempo para manifestarse en la calle con pancartas y con reivindicaciones, eso sí pasando antes por la peluquería y por las “rebajas”.
¿Curioso, no? la manifestación de Zaragoza partió de “El Corte Inglés”, y allí no vimos a las auxiliares de Torre del Ángel, ¡pobrecitas¡ estaban trabajando.

CONCIERTO DE ANGELES 2

Era la repetición, esperada, del concierto de ángeles y con el titulo de” Verbena de la Paloma” se anunció en los pasquines acreditativos. Con lugar fecha y hora; hasta aquí todo en orden, había nombre del espectáculo con fecha y día. Ahí empieza el cúmulo de despropósitos: según la ley de Murphy, si una cosa puede salir mal, indefectiblemente sale mal.
Y lo que estaba programado por parte de todos. No resultó todo lo brillante que se esperaba. Se arregló lo de la megafonía; el sonido era más claro y nítido que la vez anterior, pero las corcheas, las fusas y semifusas de las melodías a interpretar no se podían arreglar sólo con una mejor megafonía y claro sucedió lo que tenía que suceder, solo gustó un poco el concierto a algunas almas privilegiadas, a quienes la naturaleza, a veces sabia, no dotó de la sensibilidad artística y auditiva de la generalidad de los mortales.
Al resto nos dejó un extraño sabor de boca y un galimatías mental que no sabemos a que atenernos. Si pensamos en lo que contemplamos y oímos o nos atenemos a los comentarios de quienes se divirtieron sanamente con lo que el destino los deparó; habida cuenta de los gustos personales de cada uno de los espectadores.
Con el título de la “verbena de la Paloma” ya tenemos el primer pero para el concierto: Verbena si la hubo, con música de baile para todos los gustos y edades, (sin churros en la verbena y una verbena sin churros, no parece ser de recibo).
A quien no vimos fue a la paloma, ¿o sí?, también echamos a faltar a Don Hilarión cantando aquello de “Una morena y una rubia”. Por que verlas a la morena y la rubia si que las vimos, sobre todo a la rubia, Araceli que cundió cuanto quiso en el baile, se emparejó con casi todos los que le aceptaron como pareja, incluidos residentes como Teófilo y José que se olvidó por un día de su sempiterno despiste y se animó a bailar. Claro que con una pareja de baile como la rubia que nos ocupa, no ponerse a bailar es como un delito imperdonable del que yo mismo me considero reo. También yo, si pudiera, hubiese bailado con la rubia y con la morena Tatiana que igualmente se desmelenó a bailar con cuantos residentes quisieron ser su pareja.
Dejando a un lado la verbena nos centramos en el concierto, del que ya hemos hablado musicalmente. Al que yo particularmente haría unas apostillas y que no se me tilde ni de exquisito ni de melómano no soy ninguna de ambas cosas, simplemente hablo como espectador con una sensibilidad musical más bien de aprobadillo raso.
Se me ocurre una crítica benévola para los intérpretes: Por favor cuidar un poquitín los programas y no os salgáis de un guión sencillo: actuar de acuerdo con los espectadores. Bien con temas como los de Pepe Blanco (el cantante, quede bien claro, el político afortunadamente no canta,) y temas clásicos cono “El gitano señorito” y otros similares. Hacen las delicias del público recuérdese “el Poronponpero” “la fiesta de Blas”, “Paquito el Chocolatero” “Viva España” y otros similares.
Pero por favor es una petición formalmente en serio, dejad a un lado y no lo toquéis, “suspiros de España”, es como el himno nacional que emociona y hace llorar al mundo de la inmigración (lo he comprobado y he visto llorar en zonas de inmigrantes españoles y de exilados como París o Bruselas, por citar sólo dos ejemplos).
Por lo demás quedó el concierto en el recuerdo grato para muchos, acostumbrados a las verbenas y “kermeses” que tanto se dan en los hoteles de costa donde van las gentes subvencionadas por el INSERSO, donde no todos los españoles tienen sitio y donde tantos matrimonios de jubilados se conciertan, y lo que no son matrimonios también.
Terminemos el análisis del concierto declarando que en general, la gente de la residencia lo pasó bien y deseando que se repita con los mismos interpretes. O con los que sean. Bienvenidos los artistas que vengan. Lo prometemos, serán bien recibidos.

Concierto de Ángeles

Con ese nombre rimbombante tuvimos una agradable velada musical el pasado viernes en los salones de Torre del Ángel a cargo de: Obdulia del Rio (hermana de la siempre alegre, desenfadada y sonriente, Pilar del Rio), con dos alumnos suyos Manolo y Alfredo, que pusieron todo su entusiasmo y bien hacer al servicio del arte, con mejor voluntad que acierto, (hay que hacer constar que son artistas jóvenes, aprendiendo). Un día estarán en sazón y nos alegrará el haber sido espectadores de excepción en su incipiente carrera profesional.
Fue una tarde memorable que en su inicio cuando se desgranaron las primeras notas musicales, una sonrisa nostálgica asomó a nuestras caras. Era como un soplo de aire fresco y festivo que llegaba a nuestro salón. Faltaba el sonar de una trompeta acompañando al sonido del órgano electrónico. Era el sonido tantas veces escuchado en nuestras calles, plazas y mercados, en nuestra pérdida y añorada -por muchos- Juventud. Era como volver a épocas pasadas como la música que escuchábamos.
El programa que nos ofrecieron esa tarde fue memorable. ¡Lástima que no pudieran escucharlo “caza talentos” al uso ni productores de programas de “Telebasura” especialistas en destrozar incipientes carreras musicales y arreglar noviazgos y matrimonios de conveniencia a golpe de talonario.
Nuestros artistas se atrevieron con programas en los que no faltaron Pepe Blanco, ( el taxista), que con Carmen Morell, formaron la pareja artística de moda en los años cincuenta (no confundir con el tristemente célebre Pepe Blanco, ministro a nuestro pesar, de Fomento).
Siguió el concierto con una serie de coplas del más puro etilo español. No faltó La copla de la más grande, Rocío Jurado, sólo que sin su presencia física. Y coplas del sin par, del inigualable Antonio Amaya. Por allí se pudo escuchar: “la pobre niña ciega”, “colorines” con peor o mejor entonación lejos del genial e inimitable hacer del Amaya auténtico. Tampoco faltó la interpretación de la copla de las coplas, la que hizo famosa doña Concha Piquer, la célebre “suspiros de España”.
Hasta aquí llega nuestro análisis del repertorio, un tanto crítico por nuestra parte pero con buena intención.
Lo que constituyó un autentico éxito fue la fiesta posterior. Con baile en el que sobresalieron parejas como las formadas, por Pilar del Rio y el sempiterno despistado José, y qué decir de la pareja Delfín y Pilar, que se apuntan a bailar hasta la sintonía del telediario si es menester. Otras parejas notables fueron las formadas por la sin par Arancha con quien ella elegía en su momento. Él ritmo y el movimiento los ponía ella por los dos.
Un descubrimiento fue la cimbreante y sensual Charo, la enfermera, que causó sensación hasta a la Dirección, que miraba con estupor lo que no quería creerse aunque lo veía delante de sus ojos. En ese momento creo que sonaba “Brasil” y era todo un espectáculo digno de una pasarela. Faltaban los focos.
En definitiva un espectáculo que la gente de la Residencia, Terapeutas y auxiliares están deseando se repita y a ser posible pronto. Todo un éxito, al que habría que añadir, el que los dos residentes más jóvenes como Angelines y un servidor, los dos de menor edad de Torre del Ángel (es un sueño irrealizable pero sueño al fin y al cabo…, dejamos nuestras respectivas sillas de ruedas, entrelazamos los dedos de nuestras manos derecha e izquierda, juntamos nuestros cuerpos hasta casi tocarnos la cara de uno con la del otro y bailamos un ritmo de blues o un romántico vals. O algo más sencillo y español como un pasodoble o quizás un castizo chotis. Con tu mano en mi hombro y tu cintura estrecha y débil rodeada por mi brazo. ¿Bonito verdad?, pero desgraciadamente, solo un sueño, irrealizable. “Y los sueños, sueños son”, como dijo Calderón. ¡Qué escritor de novelas rosa ha perdido la literatura!.
Termino las disquisiciones y los sueños irrealizables pero sueños y el soñar por ahora, es libre y sin cargos, ¡que yo sepa!.
Hemos quedado en que hace falta repetir el concierto con todos sus agravantes y atenuantes y prometemos no criticar de forma sangrante a los intervinientes en el espectáculo. Lo hacen por amor al arte. Y como una colaboración especial con Torre del Ángel, con lo que tienen nuestro agradecimiento sempiterno.
Gracias por todo y esperamos que triunféis en la vida y no guardéis rencor a quien un día os criticó con su mejor intención. Que por cierto, ha dejado en el tintero la mención especial a Micaela, Tatiana, Anita y otras chicas que también se animaron a bailar en la fiesta y lo hicieron de forma notable. ¡Ojalá! estén en la misma disposición el día que se repita el concierto. Que sea pronto piden muchas voces en la Residencia.




C/ Martincho nº5  -  c.p. 50016  -  Zaragoza  -  Teléfono: 976 582 193  - Fax: 976 577 471  -  servisanar@servisanar.com


© 2009 Servisanar

Pie de pagina